¿Se pueden evitar las estrías en el embarazo?

Las estrías pueden ser una auténtica pesadilla para algunas mujeres, mientras que otras las lucen de forma muy natural y orgullosas de llevar las marcas de su embarazo. A mí, sinceramente, me gustan más bien poco. Tengo algunas en los muslos que llevan conmigo desde los 15 años y no me apetecía lucir más después del embarazo.

Parecía misión imposible, pero con constancia os juro que se puede conseguir un embarazo sin estrías.

Para empezar vamos a aclarar el concepto de estría.

Una estría es una cicatriz que se forma al romperse las fibras elásticas de la dermis. Debemos tener en cuenta que durante la semana 22 y 32 de embarazo, la piel puede llegar a estirarse hasta 10 veces, es decir, lo que antes cubría un centímetro puede alcanzar a cubrir 10.

Por lo tanto no es de extrañar que una vez que la estría aparece es imposible de remover con cremas. Ya es demasiado tarde. El secreto está en prevenir.

LAS CLAVES PARA PREVENIR LAS ESTRÍAS:

  • No engordar muchos kilos: No es ningún descubrimiento, a más kilos, más se estira. Lo ideal sería engordar como máximo 15Kg.
  • Alimentación sana: Rica en vitamina C, vitamina E, A y retinol (para la elasticidad de la piel).
  • Beber mucha agua
  • Ejercicio constante
  • Echarse crema, mucha crema.

¿Qué hice yo para conseguir un embarazo sin estrías?

No os voy a mentir, ejercicio poco, solo largos paseos dos veces a la semana. Bebí mucha agua e intenté comer de todo. Lo que sin duda me funcionó fue echarme crema como si no hubiera un mañana. Como si mi vida dependiera de ello.

Nunca he sido de echarme muchas cremas, seguramente porque ando siempre corriendo. Por lo tanto, durante el primer trimestre seguí haciendo lo mismo de siempre, al terminar de ducharme me ponía aceite de Aloe Vera antes de secarme. Es lo más rápido y muy hidratante. Yo uso el de Johonson’s con Aloe Vera, pero también los hay de otras marcas.

Posteriormente cuando la barriga empezó a asomar decidí buscar una crema específica para estrías. Pero mirara donde mirara, aparte de precios desorbitados (cremas de hasta 50€) veía que casi todas las cremas llevaban muchos componentes de los cuales dudaba.

Muchos químicos para este cuerpo, así que me decanté por los productos naturales de la marca Lush. No sé si conocéis esta marca pero a mi me encanta. Aparte de ser una empresa sostenible, sus cosméticos son naturales de verdad, elaborados con productos 100% vegetarianos y no testean con animales.

De Lush, tras hablar con una chica muy maja, me decanté por dos productos:

La hidratante corporal Dream Cream y la barrita de masaje Therapy. Ambos productos maravillosos y muy recomendables.

La Dream Cream es una crema de Avena muy suave, con un olor delicado pero agradable y que calma muchísimo la piel. Además se absorbe muy rápido, lo que la convierte en una aliada perfecta de las prisas.

La barrita de masaje fue un descubrimiento fantástico porque a medida que te masajeas con ella se va fundiendo con tu piel y desprende un aceite con un olor muy suave que te deja totalmente relajada.

Os parecerán muchos productos y mucha rutina pero lo cierto es que fue muy fácil. Después de la ducha aceite. Por la tarde Dream Cream, en barriga, piernas, cadera y glúteos. Y por la noche ya en la cama me daba un masajito con la barrita Therapy, sobre todo en la barriga y en las caderas.

He de confesar que toda esta rutina fue mucho más sencilla debido a que en la época de estiramiento de la piel, sufrí unos picores en la barriga que eran tremendos. Inaguantables. Por lo tanto a poco que me notaba el picor corría a untarme la Dream Cream.

En resumen, tenía rutina de tres veces al día, pero en la época de más molestias he llegado a echarme crema hasta 6 veces. Y creo que debo dar las gracias a esos picores porque el untarme en crema tantas veces ha tenido sus buenos resultados. Ni una estría. Así que he quedado muy contenta con los resultados.

Y vosotras, ¿cómo os habéis cuidado durante el embarazo? ¿Tenéis algún truco?

¡Espero vuestros comentarios!

Imágenes: Pixabay | Unsplash